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Crisis en los municipios. Crisis de ideas

Los Ayuntamientos vizcaínos prevén devoluciones económicas a la Diputación porque se han reducido los ingresos. Al margen de cuestiones relativas a la productividad de los trabajadores de las Administraciones Públicas, que pudiera suponer un coste enorme y que habría que tratar en el algún momento, me gustaría hacer alguna reflexión con relación a este tema.

Cuando la financiación municipal depende en gran parte del número de personas que habitan en cada pueblo ocurren grandes problemas. En primer lugar, porque los ayuntamientos entran en dinámicas competitivas que poco ayudan en economías donde priman criterios de cooperación y colaboración. Parece lógico pensar que otras estrategias basadas en estos criterios podría dar mucho mejor resultado para una región en concreto; así no tendríamos un vivero de empresas cada 3 km; o un parque tecnológico cada 10. Un poco de orden por favor. Que todo esto tiene un coste social y economico.

En segundo lugar, los ayuntamientos que dependen del tamaño de su población para ingresar dinero tienden a constuir más de lo debido con el fin de retener o atraer "moradores", que no habitantes. Esto ya sabemos qué resultado tiene: especulación, corrupción, barrios fantasmas, etc.

Por ultimo, la dependencia de este modelo númerico de financiación impide tener la calma suficiente para aplicar la creatividad y la innovación al ámbito municipal. Cada vez más, los ayuntamientos tienden a asumir servicios y responsabilidades que, con buena lógica, les corresponden por ser la administración más cercana a la ciudadanía. Esta asunción de competencias implica un coste que difícilmente puede asumirse con el criterio numérico de financiación. Pero en este tema es curioso lo que sucede: los Ayuntamientos asumen competencias "nuevas" para ellos que suponen un coste, pero no imaginan "nuevas formas" de producir ingresos.

En mi opinión, es necesario cambiar el sistema municipal actual que proviene del siglo XIX. Hacen falta ideas para crear un sistema de ingresos adicional en los municipios. Por ejemplo, si un ayuntamiento pone en marcha una taller de empleo para personas desempleadas, ¿por qué no hacemos que esas personas generen valor económico cuando se formen y trabajen en ese taller de empleo? ¿no puede tener un Ayuntamiento una empresa "social" con beneficios sociales? ¿No puede un Ayuntamiento tener participaciones en nuevas empresas tecnológicas, que pueda  generar retornos? No se trata de de privatizar ningún servicio, sino de generar valor con lo que hay. El modelo a seguir podría ser el de los presos de una cárcel que realizan diferentes productos que son vendidos en el mercado. Los ingresos de esos productos revierten en los presos y en la cárcel.

Imaginación, imaginación, imaginación.

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