El coche eléctrico despega
Me pongo a escribir estas líneas sin saber muy bien el porqué. Bueno, quizás sí lo sé, y la verdad es que me alegra. La noticia de que se pone en marcha el proyecto Movele para impulsar la venta de vehículos eléctricos, teniendo en cuenta que un fiat panda, a día de hoy, cuesta alrededor de 40.000€ y que no existe ninguna infraestructura para los coches eléctricos, no deja de parecer más que una anécdota. Pero sin embargo, algo me dice que esto va a tener un éxito importantísimo para nuestro desarrollo económico y social.
En primer lugar, creo que el desarrollo de este sector va a ser fuertemente impulsado por la propias empresas del sector de la automoción, que ven en un coche básicamente distinto al coche con motor de combustión un cambio disruptivo en su mercado, que puede asegurar el futuro por muchos años. Sí, es cierto que muchas empresas querrán amortizar más sus líneas de producción actuales, pero no es menos cierto que existe un nicho de mercado increible y que, estoy seguro, las empresas entrarán en una guerra competitiva que será enormemente beneficiosa para todo el mundo.
En principio, es necesario que exista una infraestructura potente para poder pensar en un interés ciudadano masivo que implique grandes tiradas de producción, pero por un lado, son muchos los Ayuntamientos que inmersos en políticas medioambientales incorporarán rápidamente cargadores públicos. Por otro lado, ¿quién cree que las grandes petroleras se van a quedar al margen? Yo ya visualizo cargadores en gasolineras y un montón de servicios relacionados con las baterías de litio: venta, alquiler, leasing, etc. En mi opinión, apoyado en subvenciones públicas, la infraestructura se expandirá rápidamente como la ha hecho la energía solar.
¿Y qué queda? pues que la ciudadanía cambie su mentalidad y acepte viajar, quizás, en coches menos potentes, pero más sostenibles - principalmente en lo que se refiere a las emisiones de CO2, ya que habrá que ver la evolución en los mercados del precio del litio, su producción y tratamiento. En este punto, creo que los ciudadanos, salvo los verdaderamente implicados en la causa verde, irá entrando en este mercado a medida que el petróleo comience la escalada de precios que creo empezará en los próximos años ante la reducción de las existencias y el aumento del nivel de vida de muchos países.
En un futuro cercano tendremos algo que supone un cambio cualitativo enorme con relación a la situación anterior. Mientras los coches propulsados por los combustibles actuales comenzarán un lento declive, contaremos con otras dos formas de propulsión; la primera eléctrica y la segunda proveniente de las algas de la que ya he hablado en este blog.
El resultado, un sociedad más "verde", un sector de la automoción renovado y con un gran desarrollo tecnológico de largo recorrido, y un ahorro inmenso en las arcas públicas dependiente del petróleo. Creo que en este tema tienen razón quienes afirman que esta es una cuestión de Estado.
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